 |
| Vista desde nuestro depto en Buenos Aires / View from our apartment in Buenos Aires |
[español] Cuando decidimos
mudarnos de Buenos Aires a Santiago de Chile, viendo lo difícil y costoso que
es transportar cosas al otro lado de la Cordillera, nos pusimos en campaña para
reevaluar todas nuestras pertenencias y organizar una venta de garaje. Luego de
hacerlo creemos que fue una de las mejores decisiones que pudimos tomar: nos
dimos cuenta de que, tras casi diez años de convivencia, habíamos acumulado
cosas que ya no usábamos y solo ocupaban espacio pero, como eran muebles y
objetos bonitos y en muy buen estado, a otras personas esas mismas cosas le
resultaban súper prácticas y necesarias. Justo nos contactamos con una familia
que estaba en la situación inversa: acababan de llegar a Buenos Aires y tenían
que montar su casa desde cero, así que muchas de nuestras pertenencias les
venían perfectas.
En resumen, fue
una situación en las que todos ganamos. Nosotros financiamos parte del viaje y
la mudanza con la venta de garaje y otra gente se quedó con cosas útiles a muy
buen precio. Realmente lo recomendamos para todos los que se estén por reubicar
de ciudad, mudar a una casa nueva o incluso solo como ejercicio para reevaluar
lo que uno tiene y despojarse de lo que ya no es relevante para su vida. La
mayoría de las posesiones materiales cumplen un ciclo en la vida de uno y no es
necesario mantenerlas con nosotros ocupando espacio solo por una cuestión de
nostalgia.
En Santiago nos
mudamos a un departamento amueblado para facilitar todo el proceso de
reubicación, así que necesitamos comprar muy pocas cosas al llegar. Todo esto
fue parte de una decisión consciente de hacer todo este importante cambio de
vida lo más sencillo y relajante posible. Dejar atrás ciertas cosas nos ayudó a
avanzar y renovarnos, y eso nos dio una sensación de liviandad y paz muy grata. [/español]
 |
| Vista desde nuestro depto en Santiago / View from our apartment in Santiago |
[english] When we decided to relocate from Buenos Aires to Santiago de
Chile, and seeing how hard and expensive it was to move our belongings across
the Andes, we set out to reassess everything we owned and organize a garage
sale. And after doing it, we feel it was one of the best decisions we could’ve
made. We realized that, over almost ten years of living together, we had
accumulated things we were no longer using and that were simply taking up
space. But since they were really nice and well-maintained objects and pieces
of furniture, other people found them super useful and necessary. We even
happened to get in touch with a family who were in the reverse situation: they
had just moved to Buenos Aires and had to furnished their new home from
scratch, so many of our things were just perfect for them.
In conclusion, it was a win-win situation. We were able to
finance part of our travel and relocation expenses with what we made from the garage
sale, and other people were able to purchase a lot of useful stuff at a very
good price. We truly recommend this to anyone who is planning on relocating,
moving to a new home, or simply as an exercise to reassess what you own, and
get rid of whatever is no longer relevant to your life. Most material
possessions serve a specific purpose in life, and it is not necessary to keep
them just for nostalgia’s sake.
In Santiago we moved to a furnished apartment in
order to make the whole relocation process easier, so we only needed to buy a
few things at our arrival. All this was a conscious decision to make this major
life change as easy and stress-free as possible. Leaving certain things behind
helped us move forward and renew ourselves, and that gave us a very pleasant
feeling of lightness and peace. [/english]
Charo & Matias